divendres, 20 de març del 2026

Acerca de transmitir/recibir una situación geográfica

Quiero comentar algo muy importante a la hora de transmitir las coordenadas de nuestra situación/posición:

  1. Si se utilizan coordenadas geográficas, primero se da la coordenada de latitud (indicando si es Norte o si es Sur) y en segundo lugar la coordenada de longitud, indicando si es Este ('leste') o bien Oeste; por ejemplo: (...) Mi situación/posición es: Latitud: 40° 10,8' Norte, Longitud: 3° 20,4' Oeste
  2. Si optamos por dar las coordenadas UTM, primero hay que dar el número de huso y la letra de la banda, luego el 'easting' y en tercer lugar el 'northing', por ejemplo, la misma situación anterior dada en coordenadas UTM es: (...) Mi situación/posición es: 30T 471054 4447791

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Nota: En España, el datum oficial es el ETRS89. Además,si se utiliza el mapa junto con el navegador, el datum del mapa ha de coincidir con el datum seleccionado en la configuración del navegador. El ETRS89 y el WGS84 son parecidos, pero no iguales. Los márgenes de error de un navegador configurado con WGS84 puede presentar diferencias apreciables con respecto a la ubicación en un mapa ETRS89, aunque eso sólo es crítico en operaciones muy precisas

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Aprovecho para sugerir una práctica sencilla y eficaz para transmitir/recibir las coordenadas (previo trabajo de orientación con el mapa o bien con el GPS) que consiste simplemente en utilizar un par de walkie talkies PMR cuando vayamos de excursión. Cómo colofón, el juego finaliza cuando uno de los dos (el 'rescatador') se dirige hacia el otro ('rescatado') y lo encuentre, con la ayuda de brújula y mapa, o bien haciendo uso del navegador (menos divertido). Eso sí, hay que no alejarse más de 1 o 1,5 km una persona (o grupo) de otra (u otro grupo), pues ése es normalmente el alcance máximo (probable) de un PMR. Es un juego divertido con el que se aprende mucho. Los transceptores PMR son de uso libre (no se requiere autorizació para operar). Son, por cierto, muy útiles en vías de escalada de varios largos. $\diamond$

El problema de los pies de gato

Antes que nada tengo que decir que el grado de dificultad que soy capaz de solventar en libre es bajo. No paso de V, y me encanta el IV/IV+, en el contexto de la escalada tradicional, aunque de vez en cuando voy también a sectores de escalada deportiva. Nunca he pretendido aumentar mi techo de dificultad a base de entrenamiento que no sea el de la propia escalada en roca y el ejercicio aeróbico propio de ir de excursión. Y, bueno, ahí me he quedado desde hace décadas.

Como ya soy mayor (tengo juanetes en ambos pies) no soporto los pies de gato que me vayan estrechos. De hecho, utilizo el mismo número que para los zapatos de calle, y además los uso con calcetines. He probado ya unos cuantos tipos de pies de gato y, al final, me he quedado con unos Ballet de Boreal (los que actualizaron hace unos años) . Estoy contento con ellos porque me sujetan bien (van con cordones), los tobillos quedan bien protegidos, y me permiten un buen canteo, y al no ser de material sintético se adaptan al pie bastante bien. Aunque son unos gatos todo terreno, la adherencia no está mal. También son buenos para fisuras. Y permiten llevarlos puestos varios largos sin tener que aflojar los cordones.

En crestas y terreno escarpado (de II a III+) suelo ir con zapatillas de aproximación, aunque me llevo también los gatos por si los necesito en los pasos de IV+ o V. La verdad es que el problema de encontrar unos gatos con los que uno se lleve bien es bastante complicado :) Me gustan las vías de escalada tradicional, aunque de vez en cuando voy también a sectores de escalada deportiva. Nunca he pretendido aumentar mi techo de dificultad a base de entrenamiento que no sea el de la propia escalada en roca y el ejercicio aeróbico propio de ir de excursión. Y bueno ahí me he quedado :) Con lo que hago ya estoy más que satisfecho.

Como ya soy mayor (tengo juanetes en ambos pies) no soporto los pies de gato que me vayan estrechos. De hecho, utilizo el mismo número que para los zapatos de calle, y además los uso con calcetines. He probado ya unos cuantos tipos de pies de gato y, al final, me he quedado con unos Ballet de Boreal (los que actualizaron hace unos años) [https://europe.borealoutdoor.com/es/producto/ballet/?attribute_pa_colour=rojo-es]. Estoy contento con ellos porque me sujetan bien (van con cordones), los tobillos quedan bien protegidos, y me permiten un buen canteo, y al no ser de material sintético se adaptan al pie bastante bien. Aunque son unos gatos todo terreno, la adherencia no está mal. También son buenos para fisuras. Y permiten llevarlos puestos varios largos sin tener que aflojar los cordones. En crestas y terreno escarpado (de II a III+) suelo ir con zapatillas de aproximación, aunque me llevo también los gatos por si los necesito en los pasos de IV+ o V. La verdad es que el problema de encontrar unos gatos con los que uno se lleve bien es bastante complicado. $\diamond$

Luz frontal eléctrica

En estas líneas voy a hablar de cosas que considereo deseables en un frontal eléctrico para alpinismo/escalada:

Además de la luminosidad (estaría bien la posibilidad de que llegue a dar más de 1000 lúmenes, para escalada y alpinismo), el peso, el que se puedan recargar (baterías) o no (pilas), la regulación automática de luminosidad (para escalada) -lo consiguen con un sensor que mide la distancia al objeto iluminado-, la posibilidad de poder regular manualmente la luminosidad entre varios niveles, etcétera.

Hay que tener también en cuenta el tipo de baterías con las que funcione el frontal; las de litio metal hidruro (LiMH) dan muy buen resultado: se cargan rápido, son más asequibles que las de ión litio (se comportan aún mejor para alpinismo, aunque son más caras que las de LiMH), mantienen bien la luminosidad a lo largo de ciclo de descarga y no se descargan tan fácilmente con el frío (como las pilas alcalinas), y también la capacidad de carga (unos 2500 mAh, está más que bien, pues daría sobradamente para varios días.

Desde hace cinco años, tengo un frontal Swift (de Petzl) [el siguiente enlace muestra el mismo frontal, si bien corresponde a una versión renovada (2026): https://m.petzl.com/ES/es/Sport/Linternas-frontales/SWIFT-RL], con batería recargable de ión litio, y con ajuste automático de la luminosidad en función de la distancia a un objeto. Estoy muy contento con él. No es lo que se dice ligero, pero se adapta bien al casco, tiene varios modos de luminosidad y es fiable. Llega a dar hasta 1200 lúmenes.

Mi frontal eléctrico no tiene luz roja (que es muy útil para pernoctas y refugios, pues con ella evitamos molestar a los compañeros), pero lo soluciono metiéndolo en una bolsita roja en la que suelo guardarlo cuando lo llevo en la seta de la mochila. $\diamond$

Estimación del tiempo de marcha mediante la fórmula de Naismith

En este breve artículo voy a hablar de la vieja regla de Naismith (finales del siglo XIX) para estimar el tiempo de marcha en una planificación funciona bastante bien en terrenos sencillos.

Sobre el mapa , hay que calcular el desnivel de subida (contando el número de curvas de nivel) y la longitud reducida que tenemos que recorrer sobre el terreno (midiendo la distancia desde el punto inicial al final -con ayuda de un hilito o un contador mecánico, teniendo en cuenta la escala del mapa- y, a partir del desnivel en subida que ya conocemos, emplear el teorema de Pitágoras para calcular la longitud a recorrer. Estos cálculos podemos hacerlos mentalmente con un poco de práctica, aunque hagamos alguna aproximación a números enteros.

Una vez conozcamos el desnivel (de subida) entre el punto inicial y el punto final y la longitud a caminar, aplicamos la regla/fórmula de Naismith: contamos 60 minutos por cada 5 km y añadimos 30 min por cada 300 m de desnivel (de subida). Si vamos muy cargados, en lugar de contar 60 min por cada 5 km, es aconsejable contar hasta 90 min (o más) por cada 5 km; y, de haber tramos en descenso en el recorrido, restaremos 10 minutos por cada 300 m de desnivel que bajemos; y, en el caso de que haya también algún descenso más pronunciado, sumaremos también 10 min por cada 300 m.

Finalmente sumaremos todos estos tiempos y obtendremos una estimación razonable del tiempo que nos llevará realizar el recorrido.

Es una sencilla fórmula, ajustada empíricamente, que funciona sorprendentemente bien en terrenos sin obstáculos (sin tener que trepar usando las manos) y pendientes moderadas (de unos 15° de inclinación), y suponiendo una condición física normal a nuestro montañero/a Si, además, queremos tener en cuenta las paradas de descanso, es razonable añadir (sumar) del 10% al 20% al tiempo calculado.

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Nota: El punto delicado de la regla de Naismith está en la apreciación de la velocidad de marcha, que puede variar de 5 km/h (muy optimista) hasta 2 km/h, dependiendo de muchos factores como el peso de la mochila, características del terreno (obstáculos), etcétera. En el supuesto que apuntas (12 km, 1000 m de desnivel positivo) hay que tener en cuenta que ese desnivel no va a permitir una marcha a 5 km/h y menos con mochila.

En ese caso, es más razonable suponer una velocidad de 3 km/h. Aplicando la regla de Naismith ahora obtenemos: 12/3+(1000/600)x10/60 ~ 4,28 h ~ 4 h 20 min Si, además, tenemos en cuenta los descansos, pongamos que en un 20% a añadir al tiempo que acabamos de calcular, nos da 4,28 x (1,20) ~ 5 h 10 min

La apreciación del valor de la velocidad en esos cálculos estimativos depende mucho de la experiencia del montañero, en función de diversos factores. Ahí reside el arte estimativo. Incluso el parámetro de la velocidad de ascenso en la regla es posible variarlo: en lugar de sumar 10 min por cada 600 m -que no es la velocidad de ascenso real, sino un parámetro ajustado de manera empírica en el conjunto de la regla/fórmula- quizás tendremos que reajustarlo a la baja si el ascenso es dificultoso. Este tipo de reglas hay que aplicarlas reajustando los parámetros para que el resultado del cálculo sea aceptable si se confronta con la realidad. Es nuestro buen 'ojo' montañero lo que hará que nuestros cálculos estimativos frente al mapa y teniendo en cuenta todos los factores relevantes sean verosímiles.

Por otra parte, es muy aconsejable anotar el tiempo de paso previsto por los diversos puntos de referencia de la ruta, pues en el caso de que veamos que estos tiempos se van retrasando, tendremos un criterio razonado para abortar y regresar si ello fuese necesario, sobre todo en invierno (con el mínimo de horas de luz del año). $\diamond$

divendres, 27 de febrer del 2026

Informaciones meteorológicas en la sierra de Guadarrama

Comparto la información de la red meteorológica (periódica) del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: [https://www.parquenacionalsierraguadarrama.es/visita/info-act/condiciones-actuales/meteo?cpnb_method=cpnbCookiesDeclined]

Tras consultar el BPA, es interesante saber otras cosas importantes: la altitud de las isotermas en atmósfera libre (AEMET: [https://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/montana?p=mad2&w= ]) y otros datos importantes para hacer una buena planificación. Siguiendo el enlace puede verse un interesante gráfico que permite en función de la altitud y de lugares emblemáticos saber la evolució de la temperatura a lo largo del día, además de la evolución del viento, las precipitaciones y la radiación solar. $\diamond$

Descender pendientes heladas con elementos de seguridad

Muchas veces he visto prescindir de la cuerda al descender por pendientes de nieve muy dura/helada lo que lo convierte en algo muy expuesto.

La autodetención es evidente que puede fallar, incluso practicándola a menudo en sus tres variantes. Demasiado a menudo se desestima el uso de la cuerda para evitar un accidente por deslizamiento, y sin embargo se podría muy bien hacer uso de la misma; no necesariamente para rapelar (por no llegar a ser imprescindible y para evitar el problema de hacer uso de elementos de anclaje dudosos tratándose de nieve dura) sino simplemente asegurando el descenso de la cordada montando reuniones con el piolet horizontal enterrado en la nieve y haciendo un asiento en uve para el asegurador.

Supongamos una cordada de tres. El montañero más experimentado sería el último en bajar, después de asegurar a sus dos compañeros que bajarían simultáneamente (el segundo con una potencia móvil hecho un cordino y confeccionando un nudo prusic), yendo en principio a poca distancia del primero.

A una distancia conveniente, durante el descenso, instalarían un par de estacas de nieve (por lo menos una), con las correspondientes cintas exprés para pasar la cuerda y así proteger el descenso del compañero que les está asegurando una vez hubiesen a su vez instalado la reunión inferior (piolet horizontal enterrado y asiento en uve) después de descender unos 60 m (suponiendo que utilicen una cuerda de 60 m). De esta manera, el último en bajar estaría también razonablemente protegido. Iría descendiendo y retiraría las dos estacas (o lo que fuese que hubiesen puesto).

El dispositivo de seguro (al anillo ventral) puede ser una cesta o un nudo dinámico. Y si la cuerda estuviese mojada y helada, puede recurrirse a un aseguramiento al hombro o bien a la cadera. Una cordada experimentada puede hacer eso con rapidez y seguridad. $\diamond$

dijous, 5 de febrer del 2026

Informaciones meteorológicas para la planificación de excursiones

Comparto este recurso para planificar excursiones. Es muy posible que ya lo conozcáis, pero muchas veces, para una primera evaluación de la situación, antes de consultar las predicciones específicas para montaña, lo más sencillo y eficaz pasa desapercibido: [https://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/municipios]. También existe una App gratuita (para dispositivos móviles) que cumple la misma función y y que podéis descargar desde esa página web . La información que proporcionan las agencias estatales de meteorología como es AEMET ofrecen una garantía sólida (aunque conservadora en comparación con las predicciones de otras agencias privadas) pues han pasado rigurosamente por la integración y análisis de datos de diversas procedencia (estaciones asistidas y automáticas, satélites meteorológicos, modelos numéricos, ...) lo cual corre a cargo de meteorólogos profesionales. Es posible así poder publicar las predicciones con la máxima fiabilidad y claridad posibles para que los ciudadanos puedan entenderlas.

Conviene echar siempre un ojo a los mapas isobáricos de superficie (muchas uno se olvida de ello), pues de ellos se extrae mucha información acerca de la localización de las borrascas, y de su evolución. A mí me gusta consultar los mapas isobáricos de la agencia británica (MetOffice [ https://weather.metoffice.gov.uk/maps-and-charts/surface-pressure ]). Los modelos numéricos en bruto, aunque suelen funcionar bastante bien en navegación marítima y en especial en alta mar, por sí solos no bastan en zonas montañosas, principalmente porque el tamaño actual de las celdas de cómputo (no es lo bastante pequeño) no es posible aún -ignoro si, a pesar de la creciente capacidad de cómputo, lo será en el futuro, debido a la complejidad física de la atmósfera- predecir con suficiente precisión qué va a suceder en 'pequeñas' áreas de montaña, pues no pueden tener en cuenta demasiado bien las orientaciones de las laderas, la orientación de los valles, etcétera. Son sólo una parte, aunque muy importante, del material con el que trabajan los meteorólogos. $\diamond$