En este breve artículo voy a hablar de la vieja regla de Naismith (finales del siglo XIX) para estimar el tiempo de marcha en una planificación funciona bastante bien en terrenos sencillos.
Sobre el mapa , hay que calcular el desnivel de subida (contando el número de curvas de nivel) y la longitud reducida que tenemos que recorrer sobre el terreno (midiendo la distancia desde el punto inicial al final -con ayuda de un hilito o un contador mecánico, teniendo en cuenta la escala del mapa- y, a partir del desnivel en subida que ya conocemos, emplear el teorema de Pitágoras para calcular la longitud a recorrer. Estos cálculos podemos hacerlos mentalmente con un poco de práctica, aunque hagamos alguna aproximación a números enteros.
Una vez conozcamos el desnivel (de subida) entre el punto inicial y el punto final y la longitud a caminar, aplicamos la regla/fórmula de Naismith: contamos 60 minutos por cada 5 km y añadimos 30 min por cada 300 m de desnivel (de subida). Si vamos muy cargados, en lugar de contar 60 min por cada 5 km, es aconsejable contar hasta 90 min (o más) por cada 5 km; y, de haber tramos en descenso en el recorrido, restaremos 10 minutos por cada 300 m de desnivel que bajemos; y, en el caso de que haya también algún descenso más pronunciado, sumaremos también 10 min por cada 300 m.
Finalmente sumaremos todos estos tiempos y obtendremos una estimación razonable del tiempo que nos llevará realizar el recorrido.
Es una sencilla fórmula, ajustada empíricamente, que funciona sorprendentemente bien en terrenos sin obstáculos (sin tener que trepar usando las manos) y pendientes moderadas (de unos 15° de inclinación), y suponiendo una condición física normal a nuestro montañero/a Si, además, queremos tener en cuenta las paradas de descanso, es razonable añadir (sumar) del 10% al 20% al tiempo calculado.
Nota: El punto delicado de la regla de Naismith está en la apreciación de la velocidad de marcha, que puede variar de 5 km/h (muy optimista) hasta 2 km/h, dependiendo de muchos factores como el peso de la mochila, características del terreno (obstáculos), etcétera. En el supuesto que apuntas (12 km, 1000 m de desnivel positivo) hay que tener en cuenta que ese desnivel no va a permitir una marcha a 5 km/h y menos con mochila.
En ese caso, es más razonable suponer una velocidad de 3 km/h. Aplicando la regla de Naismith ahora obtenemos: 12/3+(1000/600)x10/60 ~ 4,28 h ~ 4 h 20 min Si, además, tenemos en cuenta los descansos, pongamos que en un 20% a añadir al tiempo que acabamos de calcular, nos da 4,28 x (1,20) ~ 5 h 10 min
La apreciación del valor de la velocidad en esos cálculos estimativos depende mucho de la experiencia del montañero, en función de diversos factores. Ahí reside el arte estimativo. Incluso el parámetro de la velocidad de ascenso en la regla es posible variarlo: en lugar de sumar 10 min por cada 600 m -que no es la velocidad de ascenso real, sino un parámetro ajustado de manera empírica en el conjunto de la regla/fórmula- quizás tendremos que reajustarlo a la baja si el ascenso es dificultoso. Este tipo de reglas hay que aplicarlas reajustando los parámetros para que el resultado del cálculo sea aceptable si se confronta con la realidad. Es nuestro buen 'ojo' montañero lo que hará que nuestros cálculos estimativos frente al mapa y teniendo en cuenta todos los factores relevantes sean verosímiles.
Por otra parte, es muy aconsejable anotar el tiempo de paso previsto por los diversos puntos de referencia de la ruta, pues en el caso de que veamos que estos tiempos se van retrasando, tendremos un criterio razonado para abortar y regresar si ello fuese necesario, sobre todo en invierno (con el mínimo de horas de luz del año). $\diamond$
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